Ponencia: sobre la normalización, sus sujetos y los medios de resistir y triunfar.

│Palestina Libération│OPINIÓN / DR. NUREDDIN AWWAD.- IV Encuentro Internacional de Solidaridad con Palestina, Beirut, 11 /14 marzo 2018. Comisión Resistencia vs Normalización. Ponencia: sobre la normalización, sus sujetos y los medios de resistir y triunfar.


 Dr. Nureddin Awwad, corresponsal de Revista Kana’an y Coordinador de la Campaña Global por el Retorno a Palestina/ Cuba.

 “En cuanto las botas de los invasores toquen el suelo patrio, la única relación posible entre nosotros sería el combate; y las negociaciones serian sólo para definir la forma de su salida incondicionalmente”. Líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz (1926-2016).

 Ante todo, es indispensable percibir la esencia de la normalización, para poder así resistir y triunfar; definir la naturaleza del conflicto imperante en Palestina Histórica; y determinar la relación medular que debería regir entre los beligerantes. Quizás la definición, en su mínimo expresión, de la normalización, se podría condensar como sigue: “Es el reconocimiento a la legitimidad de la presencia imperialsionista parcial o total sobre la tierra de Palestina Histórica; y la disposición de tratar con la misma de cualquier forma y en cualquier ámbito, y compartir la patria y convivir con dicha presencia, como si fuera una realidad objetiva (un azar inevitable)”.

Oficialmente, la normalización consiste en la rúbrica de acuerdos de capitulación con la Entidad Sionista de Israel, como ha ocurrido hasta ahora en: Acuerdos de Camp David 1978-1979 (Egipto); Acuerdo de Oslo 1993 (OLP/ Palestinos) y Wadi Arabah 1994 (Jordania). En la práctica y a nivel de individuos y grupos: la normalización es una actitud derrotista; rendición preventiva y tendencia mercenarista”. A raíz de la contundente derrota infligida a la Entidad Sionista y la victoria de la resistencia árabe palestino–jordana en la Batalla Alkaramah – DIGNIDAD- (18-21 marzo1968), y el fracaso del ejército sionista en su pretensión de ahogar a los guerrilleros palestinos en las aguas del Rio Jordán, el teórico sionista norteamericano Henry Kissinger, esgrimió su teoría: “entonces, ahóguenlos en el DINERO!”. Así han sido y siguen siendo las cosas.

 La lucha histórica de los pueblos nos ha demostrado que “una lucha que empieza atesorando riquezas, nunca termina siendo revolucionaria. Los enemigos nos han penetrado con el dinero que es más potente que las balas” (ADEL SAMARA), y que “quien come del Dinero del Sultán, tiene que Combatir con su Espada” (PROVERBIO ÁRABE POPULAR DE ECONOMÍA POLÍTICA). Esta es la explicación, y nunca jamás la justificación, de lo que ha sucedido y sigue sucediendo hasta el momento. En la sociedad humana, la resistencia ante los desafíos y peligros naturales y sociales emergentes, es una acción natural y consciente a la vez, en aras de garantizar la supervivencia de la especie y su evolución con perspectiva progresista, mediante el cambio radical y la eliminación de la injusticia y el despotismo social a nivel territorial, nacional e internacional.

 En nuestro caso palestino con sus dimensiones arabista, islamista e internacionalista, hemos estado sometido a crónicas injusticia, despotismo y tiranía, internas y externas seculares, aunque sus manifestaciones se han centrado y concentrado en la invasión, ocupación y colonización de Palestina Histórica, intentando exterminar a su pueblo, y cuando menos, expulsarlo, dispersarlo y desaparecerlo de la historia. En cambio, observamos una tentativa de sustituirlo por una conglomeración humana espuria, multiétnica, multinacional y multicultural en nuestra Palestina, por efecto del Poder del Gran Capital, el complejo militar industrial y securitario globalizado; la confabulación de las fuerzas de la reacción árabe y regional y las fuerzas de la contrarrevolución. Este panorama ha creado y mantenido una contradicción antagónica existencial que no se puede reconciliar, negociar, regatear ni solucionar; sólo es posible la negación de uno de los dos polos de la contradicción por el otro. El carácter del conflicto es objetivo, no depende de nuestra propia voluntad. La correlación de fuerzas materiales y morales decidirán, en última instancia, el conflicto y la forma de la solución definitiva, si se busca y se quiere que la justicia y la paz se restablezcan en toda la Gran Patria Arabe, aunque habría que luchar por generaciones para lograrlo.

 Enfrentarse a la normalización significa resistir consciente y sinceramente a esa plaga política, con perspectiva de eliminar la injusticia histórica, es decir, liberar a Palestina Histórica, devolverle su propio pueblo, recuperar y reinstaurar todos sus derechos materiales e inmateriales imprescriptibles. Esa tarea requiere, ante todo: • Arraigada fe (religiosa o filosófica) en la Causa y su Justeza. Medio de enfrentamiento: refutar todos los textos religiosos sospechosos o ambiguos, producidos por los “eruditos” de las fuerzas reaccionarias de la “religión política”, especialmente los Wahabitas; el monopolio imperialsionista de los medios de comunicación masiva (en el 2005 circulaba por internet un supuesto Corán verdadero, en sustitución del conocido desde hace 14 siglos); textos y teorizaciones trotskistas y de otros afines. Habría que desnudarlos y refutarlos religiosa y filosóficamente.

Ello, no sería posible sino mediante:
 • Amplio y preciso conocimiento verdadero de la Causa Palestina. eso permite: • Forjar consciencia de la necesidad de la resistencia, la firmeza y el enfrentamiento, mediante: • Tomar la iniciativa de emprender acciones conscientes a todos los niveles y en tos los ámbitos; hecho que contribuiría a la: • Inmunización psicológica, moral, práctica y funcional de los individuos y los grupos, ante la perenne guerra psicológica q el campo enemigo viene desatando, y ha causado (falsa consciencia o consciencia deformada; derrotismo o internalización de la derrota; apostasía; capitulación, mercenarismo…etc.; fenómenos que se han manifestado mediante una sexta y séptima columnas intelectualoides, encabezadas por el “Chico del Mosad” (AZMI BICHARA) y el “Chico del Pequeño Judas Iscariote- Trotski (AL DECIR DE LENIN)”(SALAMAH KILAH). ESOS INTELECTUALOIDES ORGANICOS DEL GRAN CAPITAL han estado enfrascados en la producción de “Gritos desde las profundidades” (alusión a documentos y textos publicitados por ambos) que abogan por coexistir con los invasores colonos sionistas y compartir la Patria Palestina con ellos; intentan desviar la brújula de nuestra lucha hacia un enemigo ficticio (Irán); e inventan un aliado y socio virtual del pueblo palestino (el conglomerado colonialista, después de purgarlo de su esencia sionista!!??), Todo es para huir del enemigo real: el imperialsionismo. Quizás y es nuestra esperanza que todo lo anterior conduzca a: • La creación de una mentalidad, consciencia y comportamiento individual y grupal que rompa total y definitivamente con los términos de: negociar la patria, pactar y mediatizar la lucha; y traicionar los derechos propios. Solo así y entonces, podríamos estar cementando la piedra angular en el proyecto de la verdadera y honesta resistencia, sin cortesías amarillas ni mediatización del conflicto; transitando hacia la etapa de iniciar la liberación: inmediatamente, liberar la consciencia de los hombres (genérico) de la resistencia, y estratégicamente, liberar la tierra de la Patria y la Nación.


No imagino que ello sería posible sino mediante la lucha armada y la fuerza integral de múltiples dimensiones. En consecuencia, todos los miembros de la “Campaña Global por el Retorno a Palestina” y con el apoyo y respaldo de los militantes revolucionarios palestinos, árabes, musulmanes, cristianos e internacionalistas, tenemos el deber y el compromiso de proceder, siempre teniendo en cuenta las condiciones y circunstancias materiales y prácticas de cada país donde nos encontramos, a emplear las actividades políticas, informativas, y culturales favorables, para concientizar las masas populares, sobre la verdad de la Causa Palestina, su evolución a través del tiempo, y actualizar las informaciones pertinentes acorde a las novedades, usando los medios audiovisuales y fotográficos.

Las masas populares y los pueblos perduran, los regímenes y gobiernos son transitorios. Si nuestro enemigo es radical en su enemistad hacia nosotros, y es leal a su proyecto, siendo invasor, asesino y genocida, entonces sería más digno que seamos más radicales en nuestra enemistad hacia su proyecto nefasta y más leales a nuestro proyecto, pues somos los dueños de nuestros derechos y estamos sometidos a la injusticia histórica. Fue Ben Gurión, fundador de la Entidad Sionista de Israel, quien definió desde el inicio de su macabro proyecto, la naturaleza del conflicto: “nuestro conflicto no es por fronteras sino existencial, o los árabes o nosotros”!! Si los “judíos” tuvieran “derecho divino” en Palestina, alegando su “antiguo testamento”, entonces los hombres de Dios tendrían el honor de desaparecerlos según la promesa.

Sin embargo, El conflicto es geopolítico y por razones terrenales y humanas; Dios no tiene nada que ver con tierras ni dinero ni Estados. ¡Sólo necesitamos una resistencia arabista, nacionalista, islámica y cristiana abanderada de las armas revolucionarias! Seguiremos fieles y estoicistas, aferrados a nuestra Causa, armados con consciencia patriótica, nacionalista e internacionalista, y luchando contra los diablos del PETRODÓLAR, sus vasallos y amos, hasta la victoria siempre. │Diario Palestina Libération صحيفة فلسطين ليبراسيون - Toda la actualidad y el análisis sobre Palestina y Medio Oriente - www.palestinaliberation.com - ISSN 2591-6033 Global Intellectual Property Registry Nº: 1 607138 370884 All rights reserved ©2016|│
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