Los asistentes a la Conferencia de Seguridad de Munich volvieron a casa confundidos... y asustados

│Palestina Libération│OPINION  / GASTON PARDO.- Los asistentes a la Conferencia de Seguridad de Munich volvieron a casa confundidos... y asustados Por Gastón Pardo 21 de febrero de 2018 La Conferencia de Seguridad de Munich se ha convertido con el tiempo en el encuentro internacional más importante del mundo sobre temas de defensa.


Creada en el marco de la Guerra fría y por iniciativa de un miembro ultraconservador de la nobleza alemana y héroe de la resistencia contra el fascismo, Ewald-Heinrich von Kleist-Schmenzin, la Conferencia de Seguridad de Munich siempre ha contado con un bloque atlantista y anticomunista encabezado por Reino Unido, de cara a otro orientado por Alemania y Francia en funciones de potencias terrestres. Pero nadie mueve un dedo en la defensa de Europa si no es por iniciativa de Washington.

 Echada a funcionar en 1963, esta conferencia reunía entonces a unas 60 personalidades. En ella participaron Henry Kissinger, en la época que era sólo espía y autor de trabajos universitarios, y Helmut Schmidt, por entonces simple diputado federal. A partir de 2009, bajo el empuje de su nuevo presidente el diplomático Wolfgang Ischinger, la Conferencia de Seguridad de Munich dejó de ser un seminario geopolítico germano-estadounidense, e incluso un foro europeo de lujo, para presentarse ahora como un encuentro de trascendencia mundial en relaciones internacionales y defensa. Geopolítica pura. Y geoestrategia.

 La Conferencia de Seguridad de Munich de 2018 La cita de 2018 reunió a 682 altos cargos, entre los que hubo una treintena de jefes de Estado y/o de gobierno, unos 40 ministros de Asuntos Exteriores, alrededor de otros 40 ministros de Defensa y casi todos los jefes de los servicios secretos occidentales, sin entrar a mencionar los directores de think tanks y de actores no estatales como las ONGs humanitarias de países de la OTAN y periodistas encargados de propagar el pensamiento correcto. Desde hace tres años una cumbre de servicios secretos se realiza con toda discreción de manera paralela a la Conferencia.

 El muy alto nivel, realmente sin precedente, de este encuentro responde al desorden internacional que domina al presente. Todos ven que el sistema unipolar que Estados Unidos impuso a partir de 1995 ya es inoperante, pero nadie tiene idea de lo que la administración Trump prepara para imponer al mundo en conflicto en el futuro inmediato.

 Las intervenciones de los ministros de Defensa y Política Exterior de Alemania en la conferencia expusieron que el objetivo central del nuevo Gobierno de la gran coalición será acelerar el retorno alemán al militarismo y la política de gran potencia que condujeron en el último siglo a dos guerras mundiales. Ya en el 2014, von der Leyen de la Unión Demócrata Cristiana (CDU, por sus siglas en alemán) y el predecesor socialdemócrata (SPD, por sus siglas en alemán) de Gabriel, Frank-Walter Steinmeier, han anunciado el fin de la restricción militar a su país en la conferencia de Múnich de ese año: “Alemania debe estar preparada para participar en la política exterior y de seguridad más pronto, de manera más decisiva y sustancial”, afirmó Steinmeier, y agregó: “Alemania es demasiado grande para dedicarse sólo a comentar la política mundial sentada al banquillo”. Von der Leyen implementó esta política “Hemos asumido responsabilidad”, se jactó, refiriéndose al papel alemán en Ucrania, el fortalecimiento del flanco oriental de la OTAN y las misiones militares de Alemania en Irak, Siria y Mali. Al mismo tiempo, anunció un amplio programa de rearme que duplicará el gasto militar alemán en unos pocos años. Von der Leyen indicó su determinación de desplegar las nuevas armas. “Construir capacidades y estructuras es una cosa”, dijo.

“La voluntad común de usar realmente la fuerza militar cuando las circunstancias lo requieren es otra”. Gabriel dio un tono similar. Europa necesita “una proyección conjunta de poder en todo el mundo”, afirmó. No puede prescindir de los medios militares “porque siendo los únicos vegetarianos, la veremos muy difícil en un mundo de carnívoros”. Advirtió contra el “comienzo de una nueva era asiática” e instó a las figuras militares y políticos reunidos a enfrentar los desafíos de un mundo mucho más incómodo y peligroso”. Luego, presumió que el acuerdo de coalición entre la Unión Demócrata Cristiana/Unión Social Cristiana y el Partido Socialdemócrata prevé “inversiones masivas en política exterior, de seguridad y de desarrollo”, y añadió que, “en el corazón de la política exterior del Gobierno entrante”, habrá “un concepto integral de seguridad interconectada”.

 Por encima de la Conferencia de Seguridad de Múnich se ciernen las tensiones cada vez más profundas entre EEUU y Europa, abiertas por las amenazas de guerra a Corea del Norte, Irán, Rusia y China. Los principales oradores incluyendo al presidente de la conferencia, Wolfgang Ischinger, y al secretario general de la ONU, António Guterres, advirtieron de que el mundo nunca ha estado tan cerca de un conflicto nuclear desde el final de la Guerra Fría como hoy. Esto sin mencionar los riesgos que para Europa significan las rápidas ramificaciones del crimen organizado, de las migraciones alentadas por las iglesias y de los tráficos ilegales por todos los países europeos.

 El sector empresaria alemán ha reaccionado en esta crisis como lo ha hecho a lo largo de su historia: haciendo sonar sus sables en última instancia, rearmándose y desarrollando planes de gran calado. Gabriel declaró que los Estados miembros de la Unión Europea deben “desarrollar estrategias e instrumentos” para afirmar sus intereses en África y la región “de Europa del Este a Asia Central”. Amenazó a Rusia, China y Estados Unidos, declarando que “ninguno debería intentar dividir a la UE”. El gobierno alemán echa hoy mano a la estrecha cooperación con Francia invocando la unidad europea para enmascarar la verdadera naturaleza de sus grandes planes de poder. Von der Leyen abrió la conferencia con su colega francesa Florence Parly, quien también presentó un programa integral de rearme. Parly dijo: “¡Hemos hecho un movimiento político para crear un 'ejército de europeos'! Alemania y Francia están dispuestas a continuar conjuntamente el proyecto europeo, e invitamos a todos los europeos a colaborar”. ¿Ha sonado la hora del resurgimiento del poderío militar alemán? La potencia que invitaba, que no es la Alemania Federal sino ciertos alemanes a título privado, esperaba utilizar a los participantes para obtener progresos hacia sus propios objetivos. Un documento distribuido a la entrada mostraba dos artículos de cabecera. El de la izquierda, firmado por el ministro de Exteriores alemán, Sigmar Gabriel, incluye la siguiente frase: "No es imprudente, ni antiestadounidense, imaginar una Europa sin Estados Unidos".

 El artículo a la derecha, redactado por la jurista Constanze Stelzenmuller, analiza las divergencias entre el presidente estadounidense Donald Trump y sus principales consejeros para concluir con una advertencia sobre sus posibles consecuencias. Justo antes de que Berlín se viera paralizado por la ausencia de mayoría parlamentaria, el gobierno federal alemán reflexiona sobre la posibilidad de invertir grandes cantidades en su ejército y tomar el control de los ejércitos europeos, incluyendo el de Francia. El objetivo es utilizar a la Unión Europea, en momentos en que Estados Unidos está en crisis, para extender al plano político el poderío económico alemán. La importancia del Reino Unido en el proyecto alemán Pero ¿cómo arreglárselas en Europa occidental sin el poderoso ejército británico después del Brexit? ¿Cómo controlar la fuerza nuclear de Francia? Y ¿qué margen de maniobra está dispuesto Estados Unidos a conceder a Alemania? La primera ministra británica, Theresa May, respondió que, en lo que a ella concierne, el Reino Unido se propone negociar con la Unión Europea un Tratado de Defensa, después de salir de ella, lo cual remite a Alemania a la visión de Winston Churchill de esos países. La Unión Europea debe mantener la estabilidad en la parte oeste de Europa y Londres siempre será para ella un aliado sólido, pero será el gobierno de Su Majestad quien determinará los objetivos comunes y está descartado que estos se decidan en Berlín o en París. Por su parte, el primer ministro francés, Edouard Philippe, cantó loas a la “Europa de la defensa” y afirmó que Francia dedicaría al sector militar un 2% de su PIB en 2025. Capitalizando la buena comunicación del presidente Emmanuel Macron, el primer ministro francés manifestó su apoyo a las ambiciones alemanas, absteniéndose al mismo tiempo de responder a la cuestión concreta de la fuerza nuclear francesa. Conclusión: nada nuevo en ese sentido, y el presidente francés y su primer ministro se alegran del nuevo mecanismo de concertación europea en materia de industria militar (PESCO, siglas en inglés de la Cooperación Permanente Estructurada) pero no han firmado compromisos concretos con nadie, exceptuando a Londres. La enorme delegación estadounidense se comportó como se preveía en el documento preparatorio: Washington confiere mucha importancia a sus aliados para fortalecer su propia credibilidad. Lo que equivale a decir que la reafirmación del poderío militar alemán sólo será posible sujetándole al cuello la correa de manera que el Pentágono lo controle. ¿Cómo analiza Berlín el Medio Oriente? Alemania se implicó considerablemente en el proyecto de Estados Unidos sobre el Medio Oriente –la estrategia de destrucción de las sociedades y Estados trazada por el almirante estadounidense Arthur Cebrowski– pero participó poco en el proyecto de las «primaveras árabes» de Estados Unidos y el Reino Unido. Desde los tiempos de la guerra fría, Alemania alberga y respalda varios cuarteles generales de la Hermandad Musulmana, como el de la rama siria en Aquisgrán. La Red Voltaire asegura (20.02.18) que Alemania participó en el asesinato del exprimer ministro libanés Rafik Hariri. Codirigió, en 2012, el plan Feltman de capitulación total e incondicional de Siria. Volker Perthes, director de la Stiftung Wissenschaft und Politik, el think tank estatal de Alemania, es actualmente consejero del estadounidense Jeffrey Feltman, numero 2 en la jerarquía de la ONU y autor del plan antisirio. Hace años que los documentos internos del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) son sólo copias de las notas que Volker Perthes redacta para el gobierno alemán. Por supuesto, Volker Perthes estaba en Munich en compañía de Jeffrey Feltman y sus demás amigos, Lakdhar Brahimi, Ramzi Ramzi, Steffan de Mistura, los generales estadounidenses David Petraeus (el fondo de inversiones KKR, donde ahora trabaja Petraeus, estaba representado también por Christian Ollig) y John Allen (que ahora trabaja para la Brookings Institution), así como Nasser al-Hariri, presidente de la Alta Autoridad para las Negociaciones (entidad de la oposición siria a sueldo de Arabia Saudí), Raed al-Saleh (director de los White Helmets de al-Qaeda) y sus patrocinadores qataríes, como el emir Thamim. Perthes ha evaluado la rivalidad entre Arabia Saudí e Irán dando por sentado que Riad está en posición de fuerza, cuando en realidad la respuesta al relativamente reciente golpe palaciego saudita está organizándose desde el extranjero. Perthes se imagina que Emiratos Árabes Unidos ayudará a Arabia Saudí en contra de Teherán, cuando en realidad Emiratos Árabes Unidos acaba de imponer a Riad la división de Yemen, y Dubai se enriquece sirviendo de vía de fuga al embargo contra Irán. Los errores de juicio de Volker Perthes se prolongan con los errores –deliberados– de los jefes de los servicios de inteligencia de Alemania (el BND de Bruno Kahl), Reino Unido (el MI6 de Alex Younger) y Francia (la DGSE, encabezada por Bernard Emié), quienes explicaron, a un público seleccionado por su credulidad y reunido ¡también! en una sala aparte, sus inquietudes sobre la operación militar turca en Siria. Los jefes de esos servicios de inteligencia fingieron creer que los combatientes de las YPG kurdas son la mejor opción para protegerse del Emirato Islámico (Daesh), cuando en realidad esos elementos de las YPG estaban llamados a formar parte, junto a yihadistas tránsfugas de Daesh, de la anunciada Fuerza de Seguridad de la Frontera. Tampoco dijeron, aunque no pueden ignorarlo, que esta semana varios oficiales yihadistas fueron arrestados por el Ejército Árabe Sirio (las fuerzas regulares de la República Árabe Siria) cuando iban camino a Efrin entre las filas de combatientes kurdos. El trabajo de estos dirigentes del espionaje occidental es saber a quién tienen que decirle la verdad y a quién pueden mentirle. Siguiendo esa misma línea, también dieron a entender nuevamente que las fuerzas del gobierno sirio usan armas químicas. │Diario Palestina Libération صحيفة فلسطين ليبراسيون - Toda la actualidad y el análisis sobre Palestina y Medio Oriente - www.palestinaliberation.com - ISSN 2591-6033 Global Intellectual Property Registry Nº: 1 607138 370884 All rights reserved ©2016|│
Share on Google Plus

About Editor

Envia tu email y recibe las noticias todos los dias del diario Al-Qods Libération:

FeedBurner